Habla con Dios todos los Días
Habla con Dios todos los Días (Oración)
Consejos para establecer el hábito de la oración en tu vida
Objetivo: Motivar y guiar al nuevo convertido a establecer el hábito de la oración en su vida.
Cita Bíblica: 1ª Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar”.
Introducción: Se dice que una iglesia no es más grande que su vida de oración. Nuestro apóstol Edmundo Madrid acuñó esta frase: “Se dice que el hermano cayó en pecado, pero no se dice que ya había dejado de orar”. Existe en todo cristiano la necesidad de orar más y esa necesidad es puesta por el Espíritu Santo. Orar es hablar con Dios como se habla con un amigo.
Hoy te queremos compartir los siguientes consejos para que establezcas el hábito de la oración en tu vida:
- Entiende los beneficios de la oración
- Te fortalece para resistir la tentación. San Mateo 26:41 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. Hay un pensamiento que dice: “La oración nos aleja del pecado o el pecado nos aleja de Dios”. Cuando tú oras te fortaleces espiritualmente y al momento de venir una tentación la podrás vencer con el poder que te da la oración.
- Te ayuda para tener un buen testimonio. San Juan 15:4 “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.” El fruto en todas las áreas de tu vida, será posible si permaneces unido a él en oración, es decir si das un buen testimonio.
- Te ayuda a vencer la preocupación y la ansiedad. Filipenses 4:6-7 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Cuando tengas una preocupación o ansiedad por alguna situación en tu vida, la Biblia te enseña que debes exponerlo a Dios en oración y Él llenará de paz tu corazón y tus pensamientos.
- Te permite recibir respuesta de Dios a tus peticiones. San Juan 16:24 “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. La Biblia te enseña que cuando pides en el nombre de Jesús y eres guiado por el Espíritu Santo obtendrás lo que pidas. La Biblia también te enseña en Santiago 5:16c “La oración eficaz del justo puede mucho.”, por lo tanto debes aprender que tu oración es poderosa y puedes lograr cualquier cosa por imposible que parezca.
- Te llena del poder de Dios. Hechos 9:40-42 “Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. 41Y él, dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. 42 Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor.” El apóstol Pedro oró y esta oración le devolvió la vida a una mujer llamada Tabita. Los milagros, señales y maravillas del poder de Dios pasan por la boca, esto produce milagros.
- Práctica las instrucciones bíblicas para una oración efectiva
- Habla sinceramente con Dios como con un amigo: Mateo 6:7-8 “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”. Cuando ores no es necesario que uses palabras muy religiosas para hablar con Dios tales como: “Altísimo Señor”, “Omnipotente Dios”, etc. Claro que si las usas no estará mal, pero es muy bueno hablar con Dios como si hablaras con un amigo. Cuéntale con sinceridad cómo te sientes sin tratar de ocultar si estás triste, molesto, decepcionado o frustrado porque antes de que tú digas una palabra él ya la conoce. Por lo tanto se sincero y respetuoso con Dios y él se alegrará que le tienes confianza para contarle todo lo que sucede en tu vida.
- Dedica un tiempo diario para orar. Daniel 6:10 “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, él tenía el hábito de platicar con Dios. Es necesario que dediques 10 o 15 minutos diarios de oración y proponte aumentarlo continuamente. También es muy importante que tu tiempo de oración sea en el mismo horario, es decir durante la mañana, en la tarde o por la noche de acuerdo a tus ocupaciones, y el mejor momento para tener privacidad en tu comunión con Dios. Lo importante es que lo hagas a la misma hora para crear este hábito en tu vida. Durante el día debes mantenerte en comunión con él. En este versículo también vemos que Daniel en su oración daba gracias delante de Dios, es necesario que aprendas a orar antes de cada comida para darle gracias al Señor por los alimentos.
- Escoge un lugar privado para orar. San Mateo 6:6 “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. Es necesario que cuando ores puedas tener privacidad, que sea en un horario fijo procurando que no seas interrumpido y así tengas un buen momento de oración.
- Escoge un lugar específico para orar. Lucas 22:39-40 “Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación”. También es recomendable que siempre ores en el mismo lugar, ya que cada vez que veas este lugar, te recordará que Dios te está esperando y quiere platicar contigo.
- Elabora una lista de tus peticiones de oración. Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal . .”. Es importante que elabores una lista de tus peticiones antes de comenzar a orar para luego leerlas y pedir a Dios por cada una de ellas. Hay oportunidades que pedimos, pero lo hacemos mal, a veces sin ser específicos, pero tener una lista de peticiones te ayudará a no tener oraciones sin respuesta.
Nota: En la parte final de este manual encontrarás la hoja titulada “Material de Apoyo No. 3” que te servirá para elaborar tu lista de peticiones de oración.
Conclusión: El reformador Martín Lutero dijo: si comienzo el día sin haber orado, no habré comenzado bien el día y estaré expuesto al enemigo. Él mismo decía: “Cuando estoy muy ocupado oro dos horas al día.”
Repasa y pon en práctica lo aprendido.
A continuación responde las preguntas del cuestionario
